Nueva regulación para el envío de contenedores

Nueva regulación para el envío de contenedores

En ocasiones ocurre el “fenómeno” de poder entender una regulación, ya que además asemeja sencilla y lógica, que raro!!! Desde el próximo 1 julio de 2016, las empresas navieras están obligadas a proporcionar información verificada del peso de los contenedores que transporten, y a los operadores portuarios y compañías navieras tendrán prohibido cargar cualquier contenedorque carezca de una información comprobada sobre su peso. Las implicaciones de esta regulación global, sin embargo, no son tan sencillas como su lógica podría dar que pensar. Era demasiado fácil. A menos de seis meses de su entrada en vigor, todavía quedan muchas preguntas en el aire acerca de cómo se logrará su cumplimiento.         Abordar un problema persistente   La mercancía mal declarada es un problema que ha atormentado durante mucho tiempo a la industria del transporte marítimo. Mientras que los transportistas tienen la obligación de proporcionar toda la información pertinente a los operadores con “la mayor buena fe posible”, sólo algunos países exigen actualmente información del peso de los contenedores. Ya que dicha información es un componente importante para las tarifas de flete, los transportistas tienen tendencia en ocasiones a subestimar el peso de sus contenedores. Las consecuencias no son triviales: hay numerosos ejemplos de maquinaria dañada y personal lesionado durante el manejo de un contenedor con sobrepeso.Además, una vez a bordo, los contenedores con sobrepeso pueden crear problemas de estabilidad, y tal vez hasta pueden poner en peligro la integridad estructural de la embarcación. Por ejemplo un buque fue encallado deliberadamente en la costa de Inglaterra después de experimentar daños estructurales. Una investigación oficial determinó que el 20 por ciento de...
Pólizas de ciberriesgos: ¿cuál me conviene?

Pólizas de ciberriesgos: ¿cuál me conviene?

Al comprar un móvil o una tableta no es extraño que nos ofrezcan un seguro. Así, en caso de pérdida, robo o rotura de pantalla, tendremos cubiertas las espaldas. Pero ahora las pólizas de ciber-riesgos no se quedan en la protección de dispositivos móviles. ¿Qué interés tienen para la pyme?, ¿qué riesgos cubren? La pérdida de los activos de información, bien por un accidente fortuito (causas naturales, errores humanos,…) o debido a un ataque intencionado es una preocupación creciente para las empresas de todos los tamaños y sectores. Toda actividad tiene riesgos, en el mundo real y en el virtual. Las consecuencias de un incidente pueden afectar a datos comerciales, patentes, finanzas, equipamiento, etc. y a la reputación de las personas o de la marca, en definitiva al negocio. Un reciente informe de la firma Kaspersky valoraba en 33.700 € el presupuesto medio que necesitaría una pyme para resolver un problema de seguridad como fugas de datos, fraude o ataques de denegación de servicio. Esto, sin incluir otros gastos indirectos y los debidos a la eventual parada de los servicios. Tradicionalmente, las empresas contratan seguros bien por obligación legal o para cubrir aquellos accidentes, que si ocurren, pueden afectar al negocio de forma irreversible o que no serían capaces de abordar con sus propios recursos. En este escenario algunas aseguradoras han comenzado a cubrir gastos por incidentes cibernéticos. En lo relativo a ciberseguridad, cuando hacemos un análisis de riesgos, revisando nuestro entorno y nuestros procesos internos, tenemos respuesta a estas preguntas: ¿qué puede pasar?, ¿cuándo y dónde? y ¿cómo y por qué? ¿cómo valorar las posibles consecuencias como costes,...